Juego de mesa

Tabú

Tabú es uno de los pilares del juego de fiesta en el mundo occidental. Creado por Brian Hersch y publicado por Hasbro en 1989, este juego de comunicación verbal ha vendido millones de copias en todo el mundo y ha generado docenas de versiones temáticas y adaptaciones. La fórmula, sin embargo, sigue siendo tan efectiva hoy como el primer día.

El concepto es sencillo: un jugador debe conseguir que su equipo adivine una palabra secreta dando pistas verbales, pero tiene cinco palabras «tabú» —las más obvias y relacionadas con el concepto— que no puede pronunciar bajo ningún concepto. Un miembro del equipo contrario vigila con la tarjeta en la mano y puede pitar si el jugador pronuncia alguna de las palabras prohibidas, lo que cancela esa tarjeta y resta un punto al equipo. Un temporizador marca el tiempo disponible para cada turno.

Lo que hace especial a Tabú frente a otros juegos de pistas verbales es precisamente la restricción: las palabras tabú son exactamente las que usarías en una descripción normal, lo que obliga a buscar caminos alternativos más creativos e inesperados. Para la palabra «piano» no puedes decir «instrumento», «teclas», «música» ni «nota», así que tienes que recurrir a referencias más oblicuas —su historia, su aspecto físico, películas famosas, personajes asociados— que a veces resultan más eficaces y siempre son más divertidas para todos.

La dinámica de equipo es el verdadero motor del juego: la tensión de ver que el tiempo se agota, los gritos del equipo proponiendo hipótesis cada vez más desesperadas, la frustración del que da pistas ante la incomprensión de sus compañeros, y la euforia cuando alguien acierta en el último segundo son experiencias que difícilmente se olvidan. Tabú no se juega por sus mecánicas —que son deliberadamente mínimas— sino por el clima que genera en torno a la mesa.

Funciona mejor con cuatro o más jugadores divididos en dos equipos. Con menos participantes pierde la energía de grupo que lo hace tan especial. La dificultad es ajustable: hay tarjetas más sencillas y otras que desafían incluso a quienes tienen un vocabulario amplio, lo que permite que grupos mixtos de distintas edades encuentren su nivel.

Tabú es imprescindible en cualquier colección orientada a juegos sociales y de fiesta, y una excelente opción para navidades, cumpleaños y reuniones familiares donde la diversión compartida es el único objetivo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos jugadores necesita Tabú?
Mínimo 4 jugadores divididos en dos equipos. El juego gana energía con más participantes; entre 6 y 10 es cuando resulta más divertido.
¿Qué pasa si el que da pistas dice una palabra tabú?
El miembro del equipo contrario que vigila pita inmediatamente. Se descarta la tarjeta sin puntuar y se pierde la oportunidad de ganar ese punto.
¿Es Tabú adecuado para niños?
Depende de la edad. Las cartas estándar pueden resultar difíciles para niños pequeños, pero existe una versión Junior con vocabulario adaptado. A partir de 12 años puede jugarse con las cartas normales sin problemas.
¿Cuánto dura una partida de Tabú?
Depende del formato elegido, pero generalmente entre 45 y 90 minutos. Puede acortarse reduciendo el número de turnos o el tiempo por turno.
¿Existe Tabú en versión digital?
Sí, hay aplicaciones móviles y versiones online que replican la mecánica con bancos de palabras en español. Son prácticas para jugar de forma espontánea sin necesidad de tener la caja física.

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