Juego de mesa
Stratego
Stratego es uno de los grandes clásicos de la era dorada de los juegos de mesa modernos. Aunque sus orígenes se remontan a juegos de posicionamiento militar del siglo XIX, la forma moderna que conocemos hoy fue desarrollada por la empresa neerlandesa Smeets en Schippers y publicada en 1946. Milton Bradley lo comercializó en América desde 1961, y el juego lleva décadas siendo un éxito constante en todo el mundo bajo licencias de Jumbo Games, Hasbro y otras editoriales.
El juego es para exactamente dos jugadores y se desarrolla en un tablero de diez por diez casillas. Cada jugador controla un ejército de cuarenta piezas que representan rangos militares napoleónicos —desde el Mariscal, el más poderoso, hasta el soldado de tropa— junto a Bombas inmóviles y la Bandera, el objetivo del juego. Lo crucial es que estas piezas se colocan con el valor de cara hacia el propio jugador: el rival no puede ver qué rango tiene cada pieza hasta que se produce un encuentro directo entre dos fichas adyacentes.
El combate se resuelve por rango: el atacante y el defensor revelan simultáneamente su número, y la pieza de menor rango es capturada y retirada del tablero. Las excepciones son lo que hace el juego estratégicamente interesante: el Espía solo puede derrotar al Mariscal (la pieza de mayor rango), el Minador es el único capaz de desactivar las Bombas, y la Bandera no puede moverse ni combatir. La asimetría de estas piezas especiales convierte a Stratego en un ejercicio de información oculta donde recordar lo que has descubierto sobre el ejército rival y engañarle sobre la posición de tus propias piezas clave es tan importante como el combate en sí.
Stratego premia la memoria, el control del engaño y la paciencia. Una apertura agresiva puede revelar demasiado sobre la composición de tu ejército; demasiada cautela puede dejarte sin espacio para maniobrar cuando el rival ya ha identificado tus posiciones clave. Los primeros movimientos son una exploración mutua donde cada encuentro revela información valiosa que debe ser registrada y utilizada.
Para niños y adultos es un juego con la dificultad justa: las reglas se aprenden en diez minutos, pero la profundidad táctica de la información oculta puede entretener durante años. Si tienes pareja o hijos mayores de ocho años en casa, Stratego es una de esas compras que no defrauda.
El juego es para exactamente dos jugadores y se desarrolla en un tablero de diez por diez casillas. Cada jugador controla un ejército de cuarenta piezas que representan rangos militares napoleónicos —desde el Mariscal, el más poderoso, hasta el soldado de tropa— junto a Bombas inmóviles y la Bandera, el objetivo del juego. Lo crucial es que estas piezas se colocan con el valor de cara hacia el propio jugador: el rival no puede ver qué rango tiene cada pieza hasta que se produce un encuentro directo entre dos fichas adyacentes.
El combate se resuelve por rango: el atacante y el defensor revelan simultáneamente su número, y la pieza de menor rango es capturada y retirada del tablero. Las excepciones son lo que hace el juego estratégicamente interesante: el Espía solo puede derrotar al Mariscal (la pieza de mayor rango), el Minador es el único capaz de desactivar las Bombas, y la Bandera no puede moverse ni combatir. La asimetría de estas piezas especiales convierte a Stratego en un ejercicio de información oculta donde recordar lo que has descubierto sobre el ejército rival y engañarle sobre la posición de tus propias piezas clave es tan importante como el combate en sí.
Stratego premia la memoria, el control del engaño y la paciencia. Una apertura agresiva puede revelar demasiado sobre la composición de tu ejército; demasiada cautela puede dejarte sin espacio para maniobrar cuando el rival ya ha identificado tus posiciones clave. Los primeros movimientos son una exploración mutua donde cada encuentro revela información valiosa que debe ser registrada y utilizada.
Para niños y adultos es un juego con la dificultad justa: las reglas se aprenden en diez minutos, pero la profundidad táctica de la información oculta puede entretener durante años. Si tienes pareja o hijos mayores de ocho años en casa, Stratego es una de esas compras que no defrauda.
Editorial(es)
Jumbo Games
Smeets en Schippers
Milton Bradley Company
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántos jugadores necesita Stratego?
- Exactamente dos. Es un duelo puro entre dos ejércitos; no existe variante oficial para más jugadores.
- ¿Cuál es el objetivo de Stratego?
- Capturar la Bandera del rival antes de que él capture la tuya, o dejar al rival sin piezas móviles para que no pueda hacer más movimientos.
- ¿Cuánto dura una partida de Stratego?
- Entre 30 y 60 minutos dependiendo del estilo de juego de ambos jugadores. Partidas muy defensivas pueden alargarse considerablemente.
- ¿Es Stratego adecuado para niños?
- Sí, desde aproximadamente 8 años. Las reglas son sencillas de aprender y la mecánica de información oculta es muy atractiva para los más jóvenes. Existe también una versión Junior para niños más pequeños.
- ¿Qué pasa cuando dos piezas del mismo rango se atacan?
- Ambas piezas son eliminadas del tablero simultáneamente. Esto puede ser una ventaja táctica si sacrificas una pieza menor para eliminar una pieza importante del rival.
Reseñas
Todavía no hay reseñas publicadas para este juego.