Juego de mesa
Splendor
Splendor, diseñado por Marc André e ilustrado por Pascal Quidault, fue publicado por Space Cowboys (Asmodee) en 2014 y se convirtió en uno de los juegos más exitosos de su década en el segmento familiar. Nominado al Spiel des Jahres 2014 y ganador del Golden Geek de Mejor Juego Familiar, entre otros premios, Splendor ha vendido millones de copias en todo el mundo y ha sido el punto de entrada al hobby de innumerables familias.
La premisa es la de un mercader de gemas del Renacimiento que desarrolla minas, medios de transporte y tiendas para acumular prestigio. En la práctica, el juego es un motor de construcción en dos capas. Primero recoges fichas de gema —los recursos con los que compras cartas—; luego compras cartas que proporcionan una gema permanente de descuento para futuras compras y, a veces, puntos de victoria directos. Con suficientes gemas permanentes, puedes permitirte las cartas más caras que dan más puntos.
El turno es extraordinariamente limpio: o bien tomas hasta tres fichas de distintos colores, o tomas dos del mismo color (si quedan cuatro o más de ese tipo), o compras una carta de la mesa gastando tus fichas y gemas permanentes, o reservas una carta para comprarla más tarde. Nada más. Esta sencillez es su mayor virtud: no hay reglas de excepción ni interacción directa entre jugadores más allá de competir por las mismas cartas, y el estado completo del juego es siempre visible para todos.
Las fichas de nobleza son el único elemento que añade una capa estratégica adicional: están disponibles automáticamente para quien reúna una combinación determinada de gemas permanentes, y sus puntos suelen decidir partidas muy ajustadas. Saber qué noblezas están siendo disputadas y orientar las compras para alcanzar alguna antes que los rivales es la decisión táctica más importante del juego.
Splendor brilla como juego de familia y como introducción al eurogame moderno. En dos a cuatro jugadores funciona igualmente bien, con partidas de entre veinte y cuarenta minutos. Las fichas de plástico pesado con acabado similar al poker aportan una satisfacción táctil notable. Existe también una excelente versión digital para móviles y PC, y la variante Splendor Duel adapta el diseño a un duelo más tenso para exactamente dos jugadores.
Sus limitaciones son conocidas entre jugadores avanzados: poca profundidad estratégica y escasa interacción directa. Pero para su público objetivo, Splendor es simplemente perfecto: accesible, elegante y con esa cualidad de «una partida más» que es la marca de los grandes diseños.
La premisa es la de un mercader de gemas del Renacimiento que desarrolla minas, medios de transporte y tiendas para acumular prestigio. En la práctica, el juego es un motor de construcción en dos capas. Primero recoges fichas de gema —los recursos con los que compras cartas—; luego compras cartas que proporcionan una gema permanente de descuento para futuras compras y, a veces, puntos de victoria directos. Con suficientes gemas permanentes, puedes permitirte las cartas más caras que dan más puntos.
El turno es extraordinariamente limpio: o bien tomas hasta tres fichas de distintos colores, o tomas dos del mismo color (si quedan cuatro o más de ese tipo), o compras una carta de la mesa gastando tus fichas y gemas permanentes, o reservas una carta para comprarla más tarde. Nada más. Esta sencillez es su mayor virtud: no hay reglas de excepción ni interacción directa entre jugadores más allá de competir por las mismas cartas, y el estado completo del juego es siempre visible para todos.
Las fichas de nobleza son el único elemento que añade una capa estratégica adicional: están disponibles automáticamente para quien reúna una combinación determinada de gemas permanentes, y sus puntos suelen decidir partidas muy ajustadas. Saber qué noblezas están siendo disputadas y orientar las compras para alcanzar alguna antes que los rivales es la decisión táctica más importante del juego.
Splendor brilla como juego de familia y como introducción al eurogame moderno. En dos a cuatro jugadores funciona igualmente bien, con partidas de entre veinte y cuarenta minutos. Las fichas de plástico pesado con acabado similar al poker aportan una satisfacción táctil notable. Existe también una excelente versión digital para móviles y PC, y la variante Splendor Duel adapta el diseño a un duelo más tenso para exactamente dos jugadores.
Sus limitaciones son conocidas entre jugadores avanzados: poca profundidad estratégica y escasa interacción directa. Pero para su público objetivo, Splendor es simplemente perfecto: accesible, elegante y con esa cualidad de «una partida más» que es la marca de los grandes diseños.
Diseñador(es)
Marc André
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántos jugadores pueden jugar a Splendor?
- De 2 a 4 jugadores. El juego funciona bien en todos los conteos, aunque con 2 el tablero tiene menos competencia y las partidas pueden resultar algo más tranquilas.
- ¿Es Splendor difícil de aprender?
- No. Las reglas se explican en diez minutos y la primera partida sirve perfectamente de tutorial. Es uno de los juegos más accesibles para introducir a alguien al eurogame moderno.
- ¿Cuánto dura una partida de Splendor?
- Entre 20 y 40 minutos. La partida termina cuando un jugador alcanza 15 puntos de prestigio, con lo que la duración varía algo según las estrategias elegidas.
- ¿Hay expansiones de Splendor?
- Sí. La más notable es Splendor Duel, una reimaginación para dos jugadores con un tablero diferente y más tensión directa. También existen algunas cajas de promo y ediciones especiales.
- ¿Existe Splendor en versión digital?
- Sí, hay una excelente adaptación digital para iOS, Android y PC (Steam) que incluye IA y partidas multijugador en línea. Es una de las mejores adaptaciones digitales de un eurogame accesible.
Reseñas
Todavía no hay reseñas publicadas para este juego.