Juego de mesa
Risk
Risk es uno de los juegos de mesa más famosos e influyentes de la historia. Inventado por el cineasta francés Albert Lamorisse y publicado por primera vez en Francia en 1957 como «La Conquête du Monde», fue adquirido por Parker Brothers y relanzado en 1959 con el nombre de Risk, convirtiéndose rápidamente en un fenómeno mundial. Desde entonces ha vendido decenas de millones de copias y ha sido adaptado en cientos de versiones temáticas.
La premisa no puede ser más ambiciosa: conquistar el mundo. El tablero representa un mapamundi dividido en cuarenta y dos territorios agrupados en seis continentes. Cada jugador empieza controlando un número de territorios y recibe ejércitos al inicio de cada turno en función de cuántos controla. El turno se divide en tres fases: colocar refuerzos, atacar territorios adyacentes y mover tropas por los propios territorios para fortalecer posiciones.
El combate se resuelve con dados: el atacante lanza hasta tres y el defensor hasta dos, comparando resultados en orden descendente. Las pérdidas dependen de los resultados, con una ligera ventaja estadística para el defensor en los empates. Esta mecánica de dados hace que Risk tenga una varianza alta: un ejército pequeño puede derrotar a uno grande con suerte, y a la inversa. Esto es precisamente lo que divide a los jugadores: quienes adoran Risk lo hacen por la emoción y la narrativa que crea; quienes lo critican, por la cantidad de azar que introduce en las decisiones.
El verdadero juego ocurre en la diplomacia entre jugadores. Risk sin negociación es un juego mucho más plano; con alianzas, traiciones y pactos temporales se convierte en una experiencia social fascinante. Las cartas de misión de ediciones posteriores reducen la duración y la dependencia de que alguien controle el mapa entero, haciendo el juego más accesible y dinámico.
Risk es imprescindible como referencia histórica, aunque hoy existan juegos de control de territorios más elegantes y menos dependientes del azar. Sus versiones temáticas —Risk Star Wars, Risk Game of Thrones, Risk 2210 A.D.— han renovado el interés por el sistema en distintas generaciones. Si nunca lo has jugado, la experiencia es obligatoria; si lo has jugado muchas veces, probablemente ya sabes si es tu tipo de juego o no.
La premisa no puede ser más ambiciosa: conquistar el mundo. El tablero representa un mapamundi dividido en cuarenta y dos territorios agrupados en seis continentes. Cada jugador empieza controlando un número de territorios y recibe ejércitos al inicio de cada turno en función de cuántos controla. El turno se divide en tres fases: colocar refuerzos, atacar territorios adyacentes y mover tropas por los propios territorios para fortalecer posiciones.
El combate se resuelve con dados: el atacante lanza hasta tres y el defensor hasta dos, comparando resultados en orden descendente. Las pérdidas dependen de los resultados, con una ligera ventaja estadística para el defensor en los empates. Esta mecánica de dados hace que Risk tenga una varianza alta: un ejército pequeño puede derrotar a uno grande con suerte, y a la inversa. Esto es precisamente lo que divide a los jugadores: quienes adoran Risk lo hacen por la emoción y la narrativa que crea; quienes lo critican, por la cantidad de azar que introduce en las decisiones.
El verdadero juego ocurre en la diplomacia entre jugadores. Risk sin negociación es un juego mucho más plano; con alianzas, traiciones y pactos temporales se convierte en una experiencia social fascinante. Las cartas de misión de ediciones posteriores reducen la duración y la dependencia de que alguien controle el mapa entero, haciendo el juego más accesible y dinámico.
Risk es imprescindible como referencia histórica, aunque hoy existan juegos de control de territorios más elegantes y menos dependientes del azar. Sus versiones temáticas —Risk Star Wars, Risk Game of Thrones, Risk 2210 A.D.— han renovado el interés por el sistema en distintas generaciones. Si nunca lo has jugado, la experiencia es obligatoria; si lo has jugado muchas veces, probablemente ya sabes si es tu tipo de juego o no.
Diseñador(es)
Albert Lamorisse
Editorial(es)
Hasbro
Miro Company
Parker Brothers
Schmidt Spiele
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántos jugadores pueden jugar a Risk?
- De 2 a 6 jugadores. El juego es más dinámico y entretenido con 4 o 5 jugadores; con solo dos el componente diplomático desaparece casi por completo.
- ¿Cuánto puede durar una partida de Risk?
- En la versión clásica puede durar de 2 a 6 horas o más. Las versiones con misiones o mapas reducidos son significativamente más cortas, en torno a 90 minutos.
- ¿Hay mucha suerte en Risk?
- Sí, los dados introducen un azar considerable. Una buena estrategia aumenta las probabilidades de ganar, pero una racha de malos resultados puede cambiar el curso de la partida de forma dramática.
- ¿Cuántas versiones de Risk existen?
- Docenas. Hay versiones temáticas de Star Wars, Game of Thrones, El Señor de los Anillos, la versión futurista Risk 2210 A.D. y muchas otras. La mecánica base es siempre reconocible.
- ¿Es Risk adecuado para niños?
- A partir de 10-12 años puede jugarse sin problemas. La duración y la complejidad diplomática hacen que sea más apropiado para adolescentes y adultos.
Reseñas
Todavía no hay reseñas publicadas para este juego.