Juego de mesa
Cosmic Encounter
Cosmic Encounter es una leyenda del diseño de juegos de mesa. Creado por el colectivo Future Pastimes y publicado originalmente por Eon Games en 1977, ha conocido múltiples ediciones a lo largo de las décadas, siendo la de Fantasy Flight Games la referencia actual. Su premisa es de ciencia ficción: cada jugador controla una especie alienígena que pugna por establecer colonias en planetas ajenos hasta dominar la galaxia.
Lo que hace único a Cosmic Encounter, y lo que lo ha convertido en juego de culto, es que cada especie posee un poder que literalmente rompe una de las reglas del juego. Una raza puede ganar los enfrentamientos perdiéndolos, otra puede robar cartas de sus rivales, otra ignora ciertas restricciones de movimiento... Con decenas de alienígenas distintos en la caja, no hay dos partidas iguales y la combinación de poderes en mesa genera situaciones desternillantes e impredecibles.
La mecánica central es el "encuentro": en su turno, el jugador activo ataca un planeta y se resuelve un combate jugando cartas en secreto. Pero aquí está la gracia, porque cualquier jugador puede ser invitado a unirse como aliado del atacante o del defensor, repartiéndose el botín si su bando gana. Esto convierte cada conflicto en una mesa de negociación: promesas, favores, amenazas y traiciones de última hora son el pan de cada turno. Gana quien consiga establecerse en cinco planetas extranjeros, algo que a menudo logran dos jugadores a la vez gracias a una alianza pactada.
Es un juego para grupos a los que les guste hablar, picarse y reírse. Admite idealmente de tres a cinco jugadores (más con expansiones) y las partidas rondan la hora o la hora y media. No es un eurogame de optimización fría, sino una experiencia social y caótica donde el caos forma parte del encanto: si buscas equilibrio milimétrico, este no es tu juego; si buscas anécdotas memorables, es de los mejores.
Conviene avisar de que Cosmic Encounter no es un juego equilibrado en el sentido habitual, y precisamente por eso encandila a unos y desconcierta a otros. Como cada raza rompe una regla, habrá partidas en las que ciertas combinaciones de poderes resulten demoledoras y otras en las que el caos se desate sin control; lejos de ser un defecto, esto forma parte de su filosofía de diseño, que prioriza la diversión, la sorpresa y las anécdotas por encima de la simetría competitiva. El secreto para disfrutarlo es entrar con la actitud adecuada: aquí se viene a negociar, a reírse de las jugadas imposibles y a vivir momentos memorables, no a optimizar puntos. La mano de cartas de destino, que determina a quién atacas, introduce además un punto de azar que mantiene a todos en tensión y evita que nadie se acomode. Otra de sus virtudes es la rejugabilidad casi infinita: con decenas de alienígenas en la caja base y muchos más en las expansiones, cada combinación de razas en mesa plantea un puzle social distinto. Es un juego que crece con el grupo, porque cuanto mejor os conocéis, más sabrosas se vuelven las alianzas, los faroles y las puñaladas. Por todo ello se ha ganado un lugar de honor entre los clásicos que nunca pasan de moda.
Su importancia histórica es enorme: fue incluido en el Salón de la Fama de los juegos de aventura en 1997 y sus ideas han influido en innumerables diseños posteriores. La edición de Fantasy Flight incluye múltiples expansiones que añaden nuevas razas, recompensas y modos. Si te van los juegos con personalidad propia, negociación descarada y un punto de locura galáctica, Cosmic Encounter es una joya que todo aficionado debería probar al menos una vez.
Lo que hace único a Cosmic Encounter, y lo que lo ha convertido en juego de culto, es que cada especie posee un poder que literalmente rompe una de las reglas del juego. Una raza puede ganar los enfrentamientos perdiéndolos, otra puede robar cartas de sus rivales, otra ignora ciertas restricciones de movimiento... Con decenas de alienígenas distintos en la caja, no hay dos partidas iguales y la combinación de poderes en mesa genera situaciones desternillantes e impredecibles.
La mecánica central es el "encuentro": en su turno, el jugador activo ataca un planeta y se resuelve un combate jugando cartas en secreto. Pero aquí está la gracia, porque cualquier jugador puede ser invitado a unirse como aliado del atacante o del defensor, repartiéndose el botín si su bando gana. Esto convierte cada conflicto en una mesa de negociación: promesas, favores, amenazas y traiciones de última hora son el pan de cada turno. Gana quien consiga establecerse en cinco planetas extranjeros, algo que a menudo logran dos jugadores a la vez gracias a una alianza pactada.
Es un juego para grupos a los que les guste hablar, picarse y reírse. Admite idealmente de tres a cinco jugadores (más con expansiones) y las partidas rondan la hora o la hora y media. No es un eurogame de optimización fría, sino una experiencia social y caótica donde el caos forma parte del encanto: si buscas equilibrio milimétrico, este no es tu juego; si buscas anécdotas memorables, es de los mejores.
Conviene avisar de que Cosmic Encounter no es un juego equilibrado en el sentido habitual, y precisamente por eso encandila a unos y desconcierta a otros. Como cada raza rompe una regla, habrá partidas en las que ciertas combinaciones de poderes resulten demoledoras y otras en las que el caos se desate sin control; lejos de ser un defecto, esto forma parte de su filosofía de diseño, que prioriza la diversión, la sorpresa y las anécdotas por encima de la simetría competitiva. El secreto para disfrutarlo es entrar con la actitud adecuada: aquí se viene a negociar, a reírse de las jugadas imposibles y a vivir momentos memorables, no a optimizar puntos. La mano de cartas de destino, que determina a quién atacas, introduce además un punto de azar que mantiene a todos en tensión y evita que nadie se acomode. Otra de sus virtudes es la rejugabilidad casi infinita: con decenas de alienígenas en la caja base y muchos más en las expansiones, cada combinación de razas en mesa plantea un puzle social distinto. Es un juego que crece con el grupo, porque cuanto mejor os conocéis, más sabrosas se vuelven las alianzas, los faroles y las puñaladas. Por todo ello se ha ganado un lugar de honor entre los clásicos que nunca pasan de moda.
Su importancia histórica es enorme: fue incluido en el Salón de la Fama de los juegos de aventura en 1997 y sus ideas han influido en innumerables diseños posteriores. La edición de Fantasy Flight incluye múltiples expansiones que añaden nuevas razas, recompensas y modos. Si te van los juegos con personalidad propia, negociación descarada y un punto de locura galáctica, Cosmic Encounter es una joya que todo aficionado debería probar al menos una vez.
Editorial(es)
Avalon Hill
Fantasy Flight Games
Mayfair Games
Vídeos
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántos jugadores admite Cosmic Encounter?
- Idealmente de 3 a 5 jugadores, ampliables a más con las expansiones oficiales.
- ¿Cuánto dura una partida?
- Entre 60 y 90 minutos aproximadamente, según el número de jugadores y las negociaciones.
- ¿Por qué dicen que cada partida es distinta?
- Porque cada especie tiene un poder que rompe una regla, y la combinación de razas en mesa cambia por completo la dinámica.
- ¿Es un juego competitivo o de negociación?
- Ambas cosas: es competitivo, pero las alianzas y traiciones entre jugadores son el corazón de la experiencia.
- ¿Hay una versión para dos jugadores?
- Existe Cosmic Encounter Duel, un juego independiente diseñado específicamente para el duelo a dos.
Reseñas
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